De la influenza al fin del mundo…

¿Qué está pasando?

Me pregunto una y otra vez qué es lo que realmente está pasando aquí…

Desde el viernes pasado, cuando ya se oficializó el cierre de escuelas en todos lo niveles, cuando estábamos en alerta 3

según la OMS; Gabino y yo salimos a la calle a preguntarle a la gente tres cosas sencillas: qué sabes sobre la influenza,

qué medidas de prevención estás tomando y cómo te enteraste de lo primero y lo segundo…

 

El abanico es amplio, hay desde el farmaceuta que no sabe nada de nada, hasta la gordita de la esquina que vende

elotes, tiene tres hijos está enterada de todo y sospecha que algo muy malo está por pasar y no nos han dicho la verdad

completa. También encontramos a los que no les interesa en lo más mínimo protegerse pues creen que el virus es como

el chupacabras, una mentira del estado para ocultar una gran marranada… o también, las representantes de movimientos

sociales como Ofelia Medina que invitan a la gente a besarse y abrazarse.

Y me sigo preguntando ¿qué está pasando?

Entonces nuestras preguntas empezaron a formularse más hacía ¿qué sentimiento te provocan los últimos

acontecimientos en México, las noticias te parecen alarmantes, cómo te sientes?…

Salimos a la calle una vez más, con nuestra cámara de vídeo y acompañados de Juan Leduc con su cámara de fotos… el

centro de la ciudad parecía tranquilo (les estoy hablando del día lunes entre 12 y 3 de la tarde) con el detalle de que

mucha gente andaba con tapa bocas, que los restaurantes y bares daban servicio hasta las 6 de la tarde y con un

detallito como que traemos cargando en la cabeza pensamientos raros, algo así como “si respiro es probable que me

muera…”

No sé, pienso que este es un momento histórico importante y que hay mucho que hacer al respecto; y entonces desde un

principio me relajé y traté de ver la cosas con calma, quería hablar con la gente y saber cómo se estaba viviendo el

asunto… también pensé que podría disfrutar la ciudad de México y que me la iba a pasar bastante bien… porque no tenía

miedo.

El domingo, hubo una comidita familiar en mi casa, a la que asistió Gonzalo, un visitante de Colima… él llegó a la ciudad

el sábado para tomar un tratamiento de ozono pa sus rodillas y construir un temazcal en la universidad de Chapingo.

Desde que entró a mi casa me asusté un poco, lo vi medio verde, ojeroso, ansioso… y con su tapabocas… entonces

pensé: “Ya le dió la influenza”… y resultó que no, que estaba muy malviajado por las noticias y durante las 5 horas que

estuvo en mi casa creo que platicamos unos 40 min, lo demás se salía de donde estuviéramos los demás y se ponía a

dar vueltas ansioso… ahí empezó todo… El lunes Iñaqui, después del temblor me informó de los 4 jinetes de apocalipsis.

Luego, ayer martes, Gabino me dijo que estaba deprimido, asustado y se quería ir de la Ciudad… y para acabarla… a mí,

me dio gripa…

Hoy la noticia se agravó: “la OMS subió la alerta de gripe porcina a 5

La Organización Mundial de la Salud pidió a los gobiernos que extremen las medidas de precaución ya que el brote no

da señales de disminuir y el riesgo de pandemia es inminente”

Y, después de que me dieron ganas de llorar de angustia, porque no nada más no puedo ensayar, ni trabajar en

colectivo, ni puedo ir a mi diplomado ni a mis talleres, sino que además de todo tengo gripa; después de reprimir mi llanto

por creerlo absurdo, hablé con mi hermano y me tranquilicé entonces me dí cuenta de que me sigo preguntando qué es

lo que está pasando… ¿qué es una pandemia? ¿qué es la influenza? ¿por qué tenemos tanto miedo?

esas preguntas me llevan a preguntarme ¿estoy bien informada? ¿qué significa estar informado?

¿Qué es toda esa información alarmante que nos proporcionan los medios?

¿Podría ser de otra manera?, digo ¿nos podrían informar sin ese tono de que el mundo se va a acabar?

¿Por algo así se acabaría el mundo?

¿Me puedo morir?

y entonces me doy cuenta por qué de repente tuve tanto miedo…

creo que lo más importante es no incomunicarse, no sentirse solo. Después, creo que nosotros tenemos la

responsabilidad de aterrizar la información que recibimos: comparar lo que vemos en la tele con lo que vivimos, hablar

con los demás, preguntar opiniones y experiencias… eso es importante, estar comunicados es muy importante. No digo

que dejemos de creer ni de tomar medidas de prevención de contagio, sino verdaderamente informarnos, en diferentes

niveles y através de diferentes fuentes…

…en fin, ahora estoy tranquila, supongo que tengo que ir al doctor, pues esta gripa ya lleva casi tres días y no se me

pasa, pero ya no quiero perder la calma, ni tener ganas de llorar de angustia.

escriban

hablen

pregunten

Luisa